H.P. Lovecraft

H.P. Lovecraft

MEP 24 de enero de 20121

H P Lovecraft e1329760477251 105x150 H.P. LovecraftHoward Phillip Lovecraft (1890-1937) es considerado por muchos como el gran maestro de la historia de terror moderno. Su enorme trabajo esta presente en casi todas las películas de terror, y ha inspirado a generaciones de autores.
Uno de sus argumentos es algo que se llama el culto de Cthulhu. Un culto secreto que adoraban a una raza que alguna vez gobernó la tierra. El objetivo principal de este culto era lograr el retorno a la primacía de esta raza que ahora reside en un planeta distante.

Sus historias tienen unos vínculos oscuros con una raza de seres reptiles que viven bajo el mar o bajo la tierra. Se reúnen para realizar extraños ritos y traer de vuelta Cthulu. Algunas historias tienen de protagonistas la raza de reptiles, tratando de lograr el retorno de la raza que vive en dicho planeta.


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Aunque su obra macabra de la ficción no se notó mucho durante su vida, los seres sobrenaturales que rondaba sus sueños y el poder absolutamente aterrador de obras como “El Horror de Dunwich” y “En Las Montañas de la Locura “ han ganado un culto fanático después de su muerte en 1937.

Algunos piensan que Lovecraft estaba en contacto con “los Grandes Antiguos,” demonios repugnantes que se describe en el “libro de los nombres muertos” conocido como “El Necronomicon”.  Según Lovecraft, el Necronomicon fue escrito en el siglo octavo por el “árabe loco” Alhazred, y fue traducido al griego bajo el título de Necronomicon por Theodorus Philetas en el año 950, y luego al latín por Olias Wormius en 1228. Una “imperfecta” traducción al inglés fue hecha supuestamente por el Dr. John Dee (1527-1608), matemático y astrólogo Inglés. Y así sucesivamente.

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Aunque en una carta de 1936, dice, “me veo obligado a decir que la mayoría de mis historias son puramente imaginarios. Nunca hubo ningún Abdul Alhazred o el Necronomicon, inventé estos nombres yo mismo.
La leyenda dice que “El Necronomicon” fue robado de un museo británico y terminó en las manos de un Adolfo Hitler, que era (o dice la historia) fascinado por las perspectivas de un poder ilimitado.

En la ficción de Lovecraft, los diversos cultos a Cthulhu suelen consistir en grupos primitivos que creen que Cthulhu será el comienzo de una era de caos y violencia sin inhibiciones o que va a acabar con la humanidad. De cualquier manera, el regreso de Cthulhu para la mayoría de las personas se considera como la llegada del mal.

 

 


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Un comentario »

  1. Terzy 24 de enero de 2012 a las 3:41 - Responder

    Both approaches to the Necronomicon – the campy/comic and the sireous/credulous – devalue its capacity for horror as Lovecraft originally envisioned it. Ironically, though, the campy approach is by far the lesser of two evils. It’s not fearful, but it does serve as an amusing inside joke to Lovecraft readers, as in the films in Sam Raimi’s Evil Dead series. It’s a nod of acknowledgment from one fan to another. The more sireous approach, a curious mixture of scholarship and credulity that really took off with the publication of the pseudonymously authored Simon Necronomicon, which reduced Lovecraft’s book of blackened blasphemies to a hodgepodge of Sumerian and Babylonian myth-scraps. If the Necronomicon itself has traded some of its primal power for popularity, there are thankfully other mythos-related tomes and texts, like the pre-human Pnakotic Manuscripts and von Junzt’s Unaussprechlichen Kulten, still possessed of rich imaginal potential. Perhaps it’s best to leave the Necronomicon alone for a while and let some of these other, less famous works have their share of the spotlight, of our dreams and of our obsessions.

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