Jorge Mario Bergoglio, más conocido como el Papa Francisco, fue elegido el 13 de marzo de 2013 sorprendiendo a la opinión pública. La elección del jesuita abrió una gran controversia a todos los niveles, además de sus actos publicos posteriores más parecidos al de un mesías. Ahora, el Papa Francisco vuelve a sorprender, en un acto público en la Plaza de San Pedro después de la misa del domingo realizó un exorcismo, según afirmo un canal de televisión católico.
El exorcismo del Papa Francisco
Con una sonrisa en su rostro, el Papa inicialmente estrechó la mano de un niño enfermo que se encontraba en silla de ruedas, pero la expresión del pontífice cambió dramáticamente después de que el sacerdote que acompañaba al niño se acercó al Papa para decirle unas palabras. Con una expresión seria en su rostro, el Papa Francisco puso ambas manos sobre la cabeza del chico durante 15 segundos. El peregrino se convulsionó brevemente y emitió un largo suspiro. Su cuerpo se relajó y se quedó boquiabierto. Las controvertidas imágenes fueron analizadas por un grupo de sacerdotes especializados en exorcismos, llegando a la conclusión de que el Papa había realizado un exorcismo en directo:
“Muchos exorcistas especializados han visto las imágenes y no tienen ninguna duda, se trata de una oración por la liberación del mal, un exorcismo real”, dijo el canal de televisión TV2000, que es propiedad de la Conferencia Episcopal Italiana.
Debido a la repercusión social que ha tenido la controvertida acción del Papa Francisco, el Vaticano ha restado importancia al incidente, a pesar de que utiliza un lenguaje ambiguo que no niega totalmente que el Papa Francisco había tratado de librar al niño enfermo del mal.
“El Santo Padre no tenía la intención de llevar a cabo ningún exorcismo», dijo el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano. «En cambio, como se hace a menudo por los enfermos y personas con sufrimiento, la intención de él es simplemente orar por una persona que se le presentó”, continuaron justificando.
Pero los principales exorcistas insistieron en que el Papa sí que había combatido a las fuerzas del mal en directo. El Padre Gabriele Amorth, considerado el mejor exorcista de la Iglesia Católica y el presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas, dijo al diario La Repubblica:
“El Papa es también el Obispo de Roma, y al igual que cualquier obispo es también un exorcista. Ahora más que nunca, son necesarios más exorcistas para combatir la gente poseída por “brujos” y “satanistas”. Vivimos en una época en la que se ha olvidado a Dios. Y si Dios no está presente, sí que lo están las riendas del diablo.”
La Iglesia Católica contra el mal
Aunque es inusual ver un Papa realizando un exorcismo, la lucha contra el mal por parte de los Papas no es nada nuevo. Benedicto XVI realizó un exorcismo a dos hombres poseídos por el diablo en el mismísimo corazón del Vaticano. El Padre Amorth relató el extraño caso, donde él y dos asistentes trajeron a un par de hombres italianos “poseídos” a una de las audiencias semanales del Papa en la Plaza de San Pedro en mayo de 2009, ante la presencia del pontífice para que los curara de sus aflicciones demoníacas. El Padre Amorth explicó que escoltaron a los dos hombres en la Plaza de San Pedro, a medida que el Papa se acercaba a ellos, los hombres, identificados como Marco y Giovanni, comenzaron a actuar de forma extraña, temblando e insultando. Cuando uno de los asistentes le preguntó Giovanni como se encontraba, dijo: “No soy Giovanni”, con una voz que no era la suya, según relato el Padre Amorth. Tan pronto como el Papa bajó del “papamóvil” los dos hombres se arrojaron al suelo.
“Se golpearon la cabeza contra el suelo. Los guardias suizos les observaban, pero no hicieron nada. Giovanni y Marco comenzaron a llorar al mismo tiempo, estando tirados en el suelo y gritando. Ellos estaban temblando, babeando, en un frenesí. El Papa observaba desde una distancia, levantó un brazo y bendijo a los poseídos, fue como una sacudida furiosa. Un golpe en todo el cuerpo, en la medida en que se arrojaron tres metros hacia atrás. Dejaron de aullar, pero ellos gritaban sin control”, detalló el sacerdote.
El padre Amorth afirmó que Juan Pablo II realizó muchos exorcismos durante su pontificado:
“Juan Pablo II luchó muchas veces en contra de Satanás. Esas batallas continúan, a pesar de que él está muerto. De hecho, está presente hoy en día en muchos exorcismos. Si usted cita su nombre durante un exorcismo, la persona que esta poseída literalmente saca espuma en la boca con gran furia.”
En todos los casos el Vaticano parece decir lo mismo, que el Papa no tenía la intención de llevar a cabo un exorcismo. Pero la realidad es que la Iglesia Católica realiza exorcismos diariamente. Según los casos explicados por el propio Vaticano, las personas que poseen el mal parecen mostrar ciertos síntomas, como extraordinaria fuerza física, hablar “en lenguas que no conoce la propia persona”, vómitos y una conducta anormal. Los sacerdotes católicos que han sido preparados como exorcistas tienen que seguir un ritual conocido como “De exorcismis et supplicationibus quibusdam”, o “exorcismos y ciertas súplicas”, según las directrices establecidas por la Iglesia. El documento de 84 páginas fue elaborado en 1998 es una actualización de un ritual de exorcismo que fue compilado en 1614.
Habra pensado esto: Dios que hago aca… mira ahora abre la boca… mejor me las tomo
Así quizás el papa actual no haya celebrado el absurdo ritual tal y como lo afirma el canal de TV de la propia Conferencia Episcopal Italiana, pero lo que sí es un hecho cierto y comprobado es que Juan Pablo II realizó varios durante su pontificado. Y que la iglesia católica mantiene una legión de exorcistas en activo repartidos por todo el mundo, los cuales continúan a día de hoy (con el beneplácito del Vaticano y la criminal tolerancia y colaboración de los poderes públicos de múltiples países) torturando con sus medievales locuras a simples enfermos mentales necesitados y que muchas veces interfieren con los tratamientos médicos que están recibiendo estos pobres pacientes.
Me parece muy osado calificar de «absurdo» al rito del exorcismo, sobre todo porque hay muchas personas que lo consideran algo real. Resulta muy irrespetuoso.
Por cierto que para llevar a cabo dicho rito, hay que cumplir ciertas condiciones estrictamente. Previo intento de exorcismo, se realiza una minuciosa evaluación psicológica de la persona a tratarse para descartar enfermedad mental. Decir que muchas de éstas personas reciben tratamiento psicológico a la vez que son tratados con exorcismos. Los exorcismo se realizan muchas veces dependiendo de diversos factores, por ejemplo salud física (que puede verse deteriorada o no), tipo de entidad posesiva, y cantidad de entidades dentro de la persona. Hay gente que en la primera sesión se libera, otros que pasan muchos años con sesiones de exorcismo. Y no siempre se puede salvar a la persona. No cualquier cura puede realizar un exorcismo mayor, se requiere de una preparación intensa en un curso especializado en el Vaticano
Es complicado de aceptar supongo, que muchas de las dolencias no tienen un origen ni físico, ni psicológico y que cuyo origen es un misterio. Lo único cierto es que nuestra ignorancia nos hace vanidosos de lo poco que sabemos.